Terapia online para la autoestima
Desde fuera parece que te va bien: cumples, sostienes, no le fallas a nadie. Por dentro convives con una voz que nunca da nada por suficiente.
Esto no se arregla repitiéndose frases bonitas delante del espejo.
Cuándo puede ayudarte
- Te hablas fatal, y a nadie más le hablarías así
- Decir que no te cuesta, y cuando lo dices te sientes culpable
- Te amoldas a lo que esperan los demás para que no se enfaden
- Por bien que te salga algo, sientes que has colado
- Dejas para más adelante lo que quieres por miedo a no bordarlo
Cómo trabajamos
Primero miramos de dónde sale esa forma de tratarte: qué aprendiste, cuándo tuvo sentido y por qué sigue encendida ahora que ya no te sirve.
Luego bajamos a lo concreto, a situaciones reales de tu semana. Es un trabajo que va más despacio que otros porque toca cosas antiguas, y merece la pena hacerlo sin prisa.
No necesitas tenerlo claro para pedir una primera cita.
Preguntas frecuentes
- ¿Esto no es algo de personalidad, que no se cambia?
- La forma en que te hablas se aprende, y lo aprendido se puede revisar. No vas a convertirte en otra persona: se trata de que la exigencia deje de mandar.
- Me da vergüenza contar algunas cosas.
- Normal, y no hay prisa. Cuentas lo que quieras cuando quieras. Aquí no te va a juzgar nadie, y todo lo que digas se queda entre tú y yo.
- ¿Y si no sé explicar qué me pasa?
- No hace falta traerlo ordenado. Ponerle palabras es parte del trabajo, no un requisito para empezar.
